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Posts Tagged ‘amby okonkwo’

LA VIDA ME acojona. Hace unas semanas estuve de vacaciones. Relajado. Y parecía aquello que se me notaban más de la cuenta las habituales ojeras y que estaba más esmirriado que de costumbre o que mis huesos hacían todo lo posible por escapar de mi piel. Que estaba podrido, vaya. No sé. Pero algo pasaba, porque los cajeros se empeñaban en darme dinero así, de tapadillo, como de contrabando, aunque no fuera mío. Un día voy a echar gasolina y el fulano me devuelve cinco euros de más. Miren que a mí, Repsol me cae como una patada en la barriga, panda de explotadores. Pero el caso es que al cajero en cuestión le vi cara de miñaxoia y se los acabé devolviendo.

Unos días después, me doy el placer de ir a hacerle la compra a mi santa madre. La cajera del Dia gasta un tinte barato, un mandilón raído y es amabilísima. Le doy 20 euros y me devuelve treintaypico. ¡Hala! Y yo, acojonado con semejante cantidad de dinero, le suplico casi de rodillas que me lo saque de encima. Ya tendrá suficiente la cajera como para que su jefe le monte un pollo. Pero no se confundan, lo mío no tiene mucho de ético: sólo estaba relajado por mis vacaciones, con ganas de ser buen pavo. Además, podría haberme quedado esa pasta que no era mía y gastármela en cualquier cosa diciéndome que los hijos de puta de Repsol expolian impunemente a los pueblos sus recursos naturales. O que los cabrones de Dia… ni siquiera ponen música en el súper… ¡y hasta te hacen pagar las bolsas! Que se jodan.

Amby Okonkwo, nigeriano sin papeles

Amby Okonkwo, trabajando (JULIÁN ROJAS)

El caso es, les decía, que la vida es acojonante. Porque yo no suelo tener que prostituirme demasiado para llegar a fin de mes —bueno, éste tal vez sí—. Y si algún mes toca, pues ya compensaré con otro. O ya pediré que me inviten a cenar. O lo que sea. Otra cosa es lo del señor Dom Amby Okonkwo —ese negrazo de la foto—, nigeriano, 44 años. Ya sabemos que ellos sólo vienen a robar, que decía el otro después de beber Rioja Gran Reserva. Pero Amby, sevillano de adopción, se encontró el otro día una cartera con 2.700 euros en efectivo y un cheque de 870. Llamó a la poli y se la dio. Porque no era suya. Luego, se fue a trabajar, que hay que levantar el país. A vender pañuelos de papel en el semáforo.

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