Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
(Arturo Pérez Reverte, El Semanal, 15 de noviembre de ¡¡1998!!)


Siempre me quedo con ganas de comentar en tus entradas, me quedo releyéndolas y repensándolas una y otra vez pero me cuesta encontrar alguna respuesta. Siempre está todo dicho (ya sabes, el que tiene la palabra adecuada en el momento oportuno).
Y esta entrada es el paradigma de esta situación. Qué visionario Pérez Reverte… (o, por desgracia, no)
Hum. Si no sabes que decir, siempre te quedan varias opciones:
—Ajá.
—Oye, tío, eres un fenómeno.
—Caray, elcontrabandista, es que me encanta leer todo lo que escribes.
—Vete a tomar por culo, pesado, deja de rallar.
Ajá
Caray, Cordo, es que me encanta leer todo lo que escribes